Publicado: 28 de Enero de 2016

 Esa es la última novedad que pretende incluir la DGT este año, según denuncian los propios trabajadores. Y no se trataría de una simple idea sobre la mesa, sino que ya está prevista la puesta en marcha en febrero de dos experiencias piloto en las provincias de Jaén y Toledo.

La medida salió a la luz en una reunión mantenida por diferentes cargos de la DGT, encabezados por la subdirectora de Conocimiento Vial, Marta Carrera, con los representantes sindicales (CSI-F, UGT, CC.OO y ELA) el pasado 21 de enero. En este encuentro se explicaron las líneas básicas de esta iniciativa, como por ejemplo, que se cancelará el examen si el alumno da positivo en la prueba de alcohol y drogas, o si se niega a realizarlas.

Entre los trabajadores, lo que más ha sorprendido e irritado es el hecho de que sean los propios examinadores los encargados de llevar a cabo los controles. Incluso plantearon sus dudas sobre su legalidad, pero Carrera, según fuentes sindicales, señaló que “es perfectamente legal”.


Así lo recoge el Reglamento General de Conductores en su artículo 57, según el cual “no se iniciarán las pruebas cuando existan indicios racionales de que, por las circunstancias que concurren, las pruebas no pueden desarrollarse con la normalidad o seguridad debidas”. En estos casos, “la interrupción de la prueba no implicará la pérdida de la convocatoria para el aspirante”.



En cualquier caso, “los examinadores de toda España se han quedado atónitos, y se ha suscitado gran polémica”, señalan desde la Asociación de Examinadores de Tráfico (Asextra) en un comunicado, donde aseguran que la medida “causará gran rechazo en el colectivo”.



http://www.heraldo.es/noticias/aragon/2016/01/26/sople-aqui-examinar-724402-300.html