Publicado: 14 de Febrero de 2016

Faltan psicólogos y el tratamiento, que lo inicia el médico de Atención Primaria, consiste en fármacos

Quizás usted o alguien de su entorno esté ahora mismo pasando por una depresión y haya recibido de su médico un tratamiento que, únicamente, está basado en fármacos antidepresivos. Y tal vez, le haya sugerido o pedido a su médico de cabecera que, en lugar de medicamentos, le prescriba una cita con un psicólogo. Si ha sido imposible, no piense que es un caso único. En España, a pesar de lo que recomiendan algunas guías científicas, la depresión se trata en Atención Primaria y, si no funciona el tratamiento, entonces puede ser derivado a un psiquiatra, que no a un psicólogo, que quizás se plantee una terapia psicológica.

El informe, realizado por miembros del Colegio Americano de Médicos, señala que la terapia cognitivo conductual debería ser un tratamiento alternativo a los antidepresivos de segunda generación (los fármacos que se suelen utilizar) para tratar la depresión leve o moderada.

"La terapia cognitivo conductual es una aproximación razonable para el inicio del tratamiento y debería considerarse encarecidamente como una alternativa a los fármacos, y después de que el médico discuta con el paciente sobre los efectos secundarios, el coste, la accesibilidad y las preferencias de éste", afirma el estudio.

Pero esta charla es difícil que ocurra en nuestro país. "En España, por lo general, dos de cada tres pacientes cuando tienen síntomas de depresión o de ansiedad van al médico de Atención Primaria y reciben antidepresivos exclusivamente porque no hay un tratamiento psicológico a nivel primario", explica Antonio Cano, catedrático en Psicología y presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés.

La necesidad de psicólogos es algo que denuncian desde Atención Primaria, Psiquiatría y Psicología. Un ejemplo que evidencia la carencia de estos especialistas es el número de plazas PIR (plazas ofertadas por el sistema sanitario para formación de especialistas) que se ofrece anualmente y que son menos de 100 frente a las 3.000 de las plazas MIR para médicos.

En España no se trata bien la depresión. Un estudio realizado en nuestro país muestra que el 40% de las personas con depresión no está en tratamiento y menos de un tercio de los que sí lo están reciben un tratamiento que sigue mínimamente la evidencia.