Publicado: 30 de Abril de 2017

“Normalmente, las principales razones por las que beben suelen ser por superar la timidez, por presión social, para integrarse en el grupo -a estas edades la pertenencia a un grupo es vital para ellos- y por imitación de los adultos”, responde el pediatra Pedro Orós, que nos recuerda, además, que “recientes estudios relacionan el consumo de alcohol con problemas derivados de su influencia negativa en el desarrollo de la formación cerebral, propia de estas edades, sobretodo en el campo del aprendizaje, la memoria e, incluso, en la conducta”.

Todos sabemos que el alcohol es la droga más consumida por adolescentes y jóvenes, pero lo que seguramente desconocemos es que “probar el alcohol antes de los 12 años, aunque sea solo una vez, eleva en un 60% las probabilidades de abusar de la bebida cuando se es adulto”, añade Joaquín Martínez, experto en prevención.

Deberían saber que los adolescentes que comienzan a beber a temprana edad corren un grave riesgo de desarrollar enfermedades crónicas, sufrir accidentes, depresiones e, incluso, suicidios”. Y qué decir ya sobre las nuevas modas de consumir alcohol: ‘binge drinking’ o atracón, ‘eyeballing’, echando el alcohol en los ojos… y otras barbaridades similares o peores, que “acarrean graves peligros para la salud”.

“Un gran porcentaje de adolescentes no cree que consumir 4 o 5 copas durante los fines de semana pueda ocasionar problemas de salud; también piensan que tomando 2 o 3 copas se puede conducir sin peligro” dice Joaquín Martínez.

https://www.heraldo.es/noticias/suplementos/salud/2017/05/26/sube-consumo-cannabis-estabiliza-tabaco-baja-alcohol-1177885-1381024.html