Publicado: 26 de Agosto de 2018

El uso patológico de Internet empieza como una afición, pero después de un tiempo empieza a ocupar una parte central en la vida de la persona, que utiliza la pantalla del ordenador para escapar del mundo real.

Internet es un instrumento de comunicación, de trabajo, de ocio, de información, de compra-venta y de otras actividades que ha supuesto un cambio en la forma de relacionarnos con las personas, con los dispositivos electrónicos y con los hábitos de consumo. Sin embargo, algunas personas vulnerables (menores, personas solitarias, inestables emocionalmente) pueden quedar atrapadas en la Red, generar una falsa identidad -un yo a la medida de los deseos de uno mismo- y sustituir el mundo exterior por una realidad virtual.

La compulsión que induce al uso abusivo de Internet, con un abandono de las aficiones, de las relaciones presenciales y de las obligaciones laborales/académicas, se relaciona con un flujo de transrealidad que recuerda la experiencia de las drogas. La mayor ventaja del ciberespacio es el anonimato y la accesibilidad. 

Esta adicción puede afectar al 5% de los usuarios de la Red y se manifiesta en una serie de síntomas: privarse de sueño para estar más tiempo conectado; descuidar otras actividades importantes, como el tiempo con la familia, las relaciones presenciales o las obligaciones cotidianas; pensar en Internet constantemente, incluso cuando no se está conectado; e intentar limitar el tiempo de conexión pero sin conseguirlo. A diferencia de otras adicciones a sustancias químicas, como el alcohol u otras drogas, la adicción a Internet no está rechazada socialmente.


http://elpais.com/tecnologia/2018/07/17/actualidad/1531824784_179054.html